Desde los primeros siglos, se gestó una desconexión deliberada de las raíces hebreas. Estos líderes, motivados por política o prejuicios, establecieron las bases de lo que hoy llamamos Teología del Reemplazo.
Fue uno de los primeros en afirmar que el cristianismo era algo totalmente distinto y separado del judaísmo, prohibiendo a los creyentes seguir las costumbres de la Torá.
Enseñó que la circuncisión y el Shabat eran "castigos" impuestos por Dios a los judíos debido a su supuesta maldad, comenzando la demonización del pueblo hebreo.
Institucionalizó el odio. En sus edictos declaró: "No tengamos nada en común con esa chusma detestable de los judíos". Cambió el calendario bíblico para borrar cualquier rastro de la identidad de Yeshúa como judío.
Conocido como "Boca de Oro", sus sermones Adversus Judaeos fueron brutales. Llamó a las sinagogas "burdeles" y a los judíos "animales salvajes", incitando a las masas contra ellos.
Desarrolló la "Doctrina del Testigo": argumentó que los judíos debían sobrevivir pero en miseria y humillación, para que su degradación fuera un "testigo" de la victoria de la Iglesia.
Aunque al principio fue amable, terminó escribiendo "Sobre los judíos y sus mentiras", donde instaba a quemar sinagogas y confiscar sus libros de oración. Sus escritos fueron usados siglos después por ideologías nefastas.
Estos líderes no solo atacaron a un pueblo, sino que intentaron cortar la raíz que sostiene al olivo. En Yeshua El Mesias creemos que para entender al Mesías, debemos rechazar estas enseñanzas de odio y volver al diseño original de Dios para con Israel.
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